Así lo recoge el análisis ‘Derechos Humanos de las Mujeres y Niñas con Discapacidad. Informe España 2025’ publicado recientemente en el que analiza de manera exhaustiva la situación de los derechos humanos de las mujeres y niñas con discapacidad en España desde una perspectiva interseccional y basada en los derechos humanos.
La publicación constata que las mujeres y niñas con discapacidad continúan enfrentando vulneraciones de derechos profundamente arraigadas en estructuras de desigualdad que combinan la discriminación por razón de género y discapacidad.
Aunque en los últimos años se han registrado avances normativos y políticos significativos, persisten importantes barreras que dificultan el ejercicio pleno y efectivo de derechos fundamentales en ámbitos como el acceso a la justicia, la autonomía personal, la protección frente a la violencia, el empleo, la participación social o la vida independiente.
El informe, publicado en la colección Generosidad de FCM, examina los principales avances legislativos y de política pública producidos durante el último año, al tiempo que identifica las brechas estructurales que siguen impidiendo alcanzar una igualdad real y efectiva para las mujeres y niñas con discapacidad.
El análisis dedica una atención especial a una de las “más graves vulneraciones” de derechos humanos sufridas históricamente por este grupo social: la esterilización forzada o no consentida. El documento pone de relieve la urgencia de establecer mecanismos de reconocimiento, reparación e indemnización para las víctimas, planteando esta cuestión como una exigencia de justicia democrática, memoria colectiva y garantía de no repetición.
Asimismo, el documento incorpora datos actualizados, análisis normativos, evaluación de políticas públicas y una detallada exposición del trabajo desarrollado por la FCM y los Cermis Autonómicos en la defensa y promoción de los derechos de las mujeres y niñas con discapacidad.
La FCM subrayó que esta publicación constituye una herramienta esencial para la incidencia política, la vigilancia democrática y la transformación social, contribuyendo a visibilizar las discriminaciones múltiples que siguen afectando a millones de mujeres y niñas con discapacidad.
Mientras las mujeres y niñas con discapacidad “continúen enfrentando discriminaciones estructurales, violencias invisibilizadas y barreras que limitan el ejercicio pleno de su ciudadanía, no podrá hablarse de igualdad real, de democracia inclusiva ni de pleno respeto a los derechos humanos”, señalaron desde la FCM.






















