Así lo manifestó la portavoz del Gobierno y ministra de inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, en la que también subrayó una frase del Pontífice en la que afirmó “quien se arrodilla ante Dios no puede despreciar a su hermano”.
Saiz considera que este mensaje refuerza la dignidad y buen trato que merecen las personas migrantes. Por ello, la portavoz cree que las declaraciones del Papa en España suponen un “espaldarazo desinteresado” a la política migratoria del Gobierno que busca dar “derechos y visibilidad a personas que ya están aquí”.
En este sentido, defendió que la regularización extraordinaria de migrantes responde a una realidad social y ha recibido un reconocimiento implícito por parte del Pontífice mediante sus declaraciones en favor de la acogida y los migrantes.
Por el contrario, la ministra criticó la falta de coherencia del PP y algunas administraciones autonómicas en las que gobierna, señalando que “han querido poner piedras en el camino” en la regularización, pese a que posteriormente “aplaudieron estas palabras” del Papa. Por ello, reclamó que ese respaldo al León XIV se traduzca en colaboración real entre administraciones y en votos a favor de medidas del Gobierno.
Saiz insistió en que la clave está en avanzar en políticas que garanticen “derechos y obligaciones a personas que ya viven entre nosotros”, en línea con el enfoque humanista defendido por el Papa.






















