Yolanda Lumbreras López es la propietaria de la empresa Florduradera, una empresa cuya actividad fundamental es el desarrollo de labores de decoración realizadas con flores secas y preservadas. Actualmente está realizando un importante estudio en vía de pruebas para lograr una innovación que podría cambiar uno de los sectores tradicionales de nuestro país.
¿Qué es para usted el emprendimiento?
Iniciar una actividad que normalmente conlleva esfuerzo, dificultad, riesgo, incertidumbre, para transformar una situación o idea inicial en un producto novedoso o realizar modificaciones en otro ya existente siempre para mejorarlo.
¿Las actividades desarrolladas, ponentes, mentores y profesores de la EOI han servido para mejorar su formación y, así, afrontar la puesta en marcha del negocio con más garantias?
Sí, sin duda alguna, todas las actividades, ponencias, todo el personal de la EOI, han sido de gran importancia y ayuda para aprender, entender y poner en práctica conceptos, desarrollo de pautas de trabajo que no conocía.
¿Considera que la formación en emprendimiento es necesaria antes de llevar a cabo un negocio?
No creo que sea necesaria la formación en emprendimiento, porque ha habido y hay muchos emprendedores que han lanzado su negocio con éxito sin formación alguna al respecto, sin embargo no cabe duda que con la adquisición de unos conocimientos formativos, se crea una idea más cercana a la realidad de cómo puede ser ese camino que se pretende iniciar y de qué manera caminar sobre él.
¿Considera que la innovación es necesaria actualmente en el mundo empresarial?
La innovación es necesaria ante los rápidos cambios que se producen con nuevos problemas por resolver aportando soluciones y dando respuesta a las necesidades que se van generando en la sociedad.
¿Cómo definiría el trabajo de la EOI, la mejor Escuela de Negocios de España, para fomentar el emprendimiento en nuestro país?
El trabajo de la EOI, lo definiría como muy positivo.
¿Y el de las administraciones públicas?
El trabajo de las administraciones públicas lo definiría también como positivo por poner en marcha políticas de emprendimiento que hacen posible la creación de infraestructuras en las que poder desarrollar ideas de negocio.












































