El portavoz del Partido Popular de Ciudad Real, Raúl Valero, ha respondido hoy a las declaraciones del diputado regional socialista, Pablo Camacho, asegurando que «tras la propaganda del Gobierno de Emiliano García-Page en materia de política social se esconde una realidad muy distinta: un modelo en el que la Junta invita, pero otros pagan».
Señala Valero que las inversiones de las que presume el PSOE «no se corresponden con la financiación real que reciben los servicios», lo que provoca que sean los ayuntamientos, las personas usuarias y las entidades sociales quienes estén sosteniendo el sistema.
En este sentido, ha puesto como ejemplo el servicio de ayuda a domicilio, donde «el precio por hora que financia la Junta es claramente insuficiente», obligando a que tanto consistorios como familias asuman el sobrecoste. «No se puede hablar de refuerzo de los servicios sociales cuando su mantenimiento depende de que otros tapen los agujeros financieros del Gobierno regional», ha subrayado.
La misma situación se reproduce en los servicios sociales de atención primaria, donde, según denuncia, «los ayuntamientos están asumiendo competencias impropias que corresponden exclusivamente a la comunidad autónoma», en un contexto que califican de «conflicto permanente por la infrafinanciación».
Además, ha criticado que en ámbitos como la atención a personas mayores «el peso real del sistema recae cada vez más en el tercer sector y en las administraciones locales», evidenciando «la falta de compromiso económico del Ejecutivo regional».
Respecto a la dependencia, el dirigente popular advierte de que «el Gobierno vende cifras elevadas de cobertura cuando, en muchos casos, el único recurso que reciben las personas dependientes es el de la teleasistencia». Una situación que, según explica, «las propias entidades del sector califican como un modelo ‘low cost’ de atención a la dependencia».
Por último, ha lamentado que el PSOE «presuma de políticas sociales mientras Castilla-La Mancha continúa presentando indicadores de pobreza que la sitúan a la cola tanto de España como de Europa, con un 34,5% de la población en riesgo de pobreza, un 41% de los menores viviendo en exclusión social y con un 51% de las familias con dificultades para llegar a fin de mes, mientras Castilla-La Mancha soporta la inflación acumulada más alta del país (30,6%), sin que Page y sus consejeros hagan nada para solucionar esta situación».
«Es difícil hablar de prioridad social y éxito cuando la realidad desmiente el discurso oficial», ha concluido, acusando a los portavoces socialistas de «hacer demagogia y propaganda en lugar de afrontar los problemas estructurales del sistema».











































