También exigió el cese del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, por estar “avalando ataques tan brutales contra investigaciones judiciales” siendo juez, y de la directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, por sus reuniones con la exmilitante socialista Leire Díez.
La vicesecretaria de Coordinación Sectorial del PP, Alma Ezcurra, hizo estas afirmaciones en una rueda de prensa en la sede nacional de su partido, donde advirtió al PSOE de que es “un suicidio” pretender que la gente se crea que la presunta trama se reducía a una banda de “oportunistas” y “farsantes” que actuaba a espaldas de Sánchez.
“Si pretenden que nos creamos que Pedro Sánchez no sabía lo que hacía su Fiscalía, su Guardia Civil, su partido al completo, incluso su gerente, pues entonces Pedro Sánchez lo que tiene que hacer es dimitir inmediatamente por incompetente”, señaló.
“Y si lo sabía, que es lo más probable y es lo que dice el sentido común, lo que tiene que hacer es dimitir porque es un delincuente. Yo creo que los hechos caen por su propio peso. No existe ningún capo que desconozca la existencia de su propia mafia”, apostilló.
El PP considera que todos los sumarios constituyen, en realidad, un solo caso de presunta corrupción en el seno del PSOE, puesto que el concurso es siempre de “los mismos nombres” y apunta “a una sola persona, al one” (el uno, en inglés). Este es el término que la trama dirigida por la exmilitante socialista Leire Díez utilizaba para referirse al presidente del Gobierno, según las conclusiones que la UCO remitió al juez Santiago Pedraz en un informe fechado el 26 de mayo.
“DELINCUENCIA DE ESTADO”
Al respecto de esto, el portavoz nacional del PP, Borja Sémper, afirmó en una entrevista en Telecinco recogida por Servimedia que ha quedado “acreditado” que Sánchez era “el one” de “una delincuencia de Estado organizada para subvertir” las investigaciones de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad al Ejecutivo, “manosear la Fiscalía”, y “acosar a jueces y a periodistas”.
Ezcurra se reafirmó en estos términos. “Robar es grave, sí, pero lo que hemos conocido es algo peor, es delincuencia de Estado; es usar el Estado que pagamos todos con nuestros impuestos para atacar a todos los contrapoderes democráticos, para perseguir al que estorba y para que no se investiguen los delitos del entorno personal del presidente del Gobierno”.
“El problema”, apostilló, “es que quien ha sido capaz de todo esto sigue en el ejercicio”. O, en otras palabras, que “España está gobernada por un poder corrupto, sin límites, sin filtros y lo más peligroso de todo es que está desesperado”, y que la única salida es la convocatoria inmediata de elecciones.
MOCIÓN DE CENSURA
En este contexto, el PP volvió a presionar a los socios de Sánchez y les apeló a aclarar si “organización criminal”, “el cohecho”, “el tráfico de influencias nacional e internacional”, “la prevaricación” o “la compra de testigos” no es también una “línea roja” para ellos como sí lo es la financiación ilegal de partidos.
El PP no descarta la posibilidad de presentar la moción de censura, que por ahora permanece congelada. Pero descarta hacer “favores” a PNV y Junts e insiste en que el único programa que pondrá encima de la mesa para esa eventual moción es “decencia y elecciones”. “Es una decisión que ellos deben tomar: o se está con la corrupción o se está contra ella”, remachó Ezcurra, quien personalizó en el PNV esta advertencia tras la entrada de la UCO en Tubos Reunidos, uno de los “buques insignia” del País Vasco.
La ‘número tres’ del PP concluyó que Sánchez pasará “a la historia” como el presidente del Gobierno que “llegó a la Secretaría General” del PSOE “gracias a la financiación de las saunas del su propio suegro y va a terminar su carrera política en una cloaca en la que había grabaciones de las saunas”.





















