Así lo confirmaron este jueves fuentes de Defensa a Servimedia, después de que durante los primeros momentos hubiese confusión por falta de información acerca de la nacionalidad de los heridos.
Desde primera hora se supo el trágico desenlace del ataque a la base de Unifil en Marjayoun, una vez que el Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Italia informó del fallecimiento de un casco azul serbio por el ataque a las instalaciones con fuego de mortero. Posteriormente, Defensa confirmó que también dos militares españoles resultaron “heridos leves, sin ningún riesgo”. También resultó herido un militar salvadoreño.
Por su parte, Unifil emitió un comunicado, en el que denunció el ataque y señaló que poco después del incidente el miembro de las fuerzas de paz serbio “gravemente herido” fue trasladado por vía aérea a un hospital de Beirut, donde falleció a causa de sus heridas durante la noche.
Las Fuerzas Armadas de Serbia identificaron al fallecido como el sargento Milovan Jovanović, nacido el 6 de junio de 1989 en Kraljevo. Le sobreviven su esposa y dos hijos menores. Prestaba servicio en las Fuerzas Armadas de Serbia desde el 10 de diciembre de 2011 y en la misión de paz en el Líbano desde enero de este año.
Asimismo, Unifil dijo que inició una investigación para determinar las circunstancias exactas «que llevaron a este trágico incidente», e instó a hacer lo propio a las autoridades libanesas para llevar «a los responsables ante la Justicia» y garantizar «la rendición de cuentas penal».
De esta forma dio a entender la misión de la ONU, que no está aún claro si el ataque llegó desde las Fuerzas de Defensa de Israel o de la milicia chií de Hizbulá.
INFORMACIÓN «VERAZ»
Desde la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), explicaron que el ataque de mortero se produjo en el día de ayer sobre las 23.20 horas, cuando se produjo una caída de morteros que afectó a pocos metros en la zona donde estaban los españoles,
En una nota, la ATME subrayó la necesidad de aportar «información veraz, leal, correcta» en situaciones como esta, y se ofreció a los familiares y los militares españoles desplegados en misiones en el exterior «para que cualquier información nos lo hagan llegar en tiempo y forma y no sea luego manipulada y trastocada por otras personas que solo buscan dañar la imagen de las Fuerzas Armadas».
El contingente Brilib XLV, generado sobre la base del Mando de Tropas de Montaña ‘Roncesvalles’ de Pamplona, inició su misión el pasado 10 de mayo, y será el último relevo de militares españoles en la misión Unifil, cuyo mandato finaliza el 31 de diciembre.
El contingente español con cerca de 650 militares lidera el Sector Este de Unifil, donde despliegan cuatro batallones de diferentes países: España, India, Nepal e Indonesia.





















