Las organizaciones calificaron el hecho de “especialmente grave” por producirse en pleno proceso electoral andaluz y subrayaron que la falta de accesibilidad excluye a miles de personas sordas y vulnera su derecho a la información política, tal y como señalaron en su valoración conjunta.
Asimismo, recordaron que RTVE, como medio público, debe ser un ejemplo de inclusión y garantía de derechos, y consideraron inadmisible que no se asegure la plena accesibilidad de contenidos de interés general, tal como argumentaron en su comunicado.
En esta línea, el presidente de UnaSord, Rubén Raso, afirmó que un debate electoral solo cumple su función democrática cuando puede ser seguido por toda la ciudadanía y recalcó que el acceso de las personas sordas no depende de la voluntad política, sino que cuenta con respaldo legal en la Convención Internacional sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, la Ley 27/2007, la Ley General de Comunicación Audiovisual y la normativa autonómica andaluza.
Por su parte, el presidente de la CNSE, Roberto Suárez, advirtió de que la accesibilidad debe garantizarse con calidad lingüística y técnica desde el inicio y a través de la señal televisiva principal, al tiempo que ambas entidades hicieron un llamamiento a los partidos políticos para que defiendan estas medidas porque “asegurar nuestro acceso a la información no es una opción, es una obligación”, concluyeron.





















