El alcalde de Villarrobledo, Valentín Bueno, ha destacado el éxito de la XVII Jornada de la Tapa, una iniciativa que, un año más, ha conseguido llenar de ambiente las calles de la ciudad y dinamizar la actividad del comercio y la hostelería durante tres fines de semana. Bueno ha subrayado la importancia de este tipo de eventos para la convivencia, la economía local y la promoción del sector hostelero, al que ha definido como “pieza clave en el mantenimiento de la vida social y económica de nuestros municipios”.
El alcalde ha agradecido el trabajo APEHT y la implicación de los 17 establecimientos participantes, destacando que estas jornadas no solo impulsan el consumo en los bares y restaurantes, sino que también fomentan la creatividad gastronómica y la mejora continua de la oferta local.
En representación de APEHT en Villarrobledo, José Ángel Díaz ha señalado que la edición ha sido “un éxito rotundo”, tanto por la participación de los establecimientos como por la respuesta del público. Díaz ha destacado que el primer premio del jurado ha recaído en el Restaurante Pedrisa, que también ha obtenido el reconocimiento del público, una coincidencia habitual dada la implicación de los clientes en la votación popular. El segundo premio ha sido para Casa Félix y el tercero para Casa Ángel.
Por su parte, el presidente de APEHT en la provincia de Albacete, David Giménez, ha agradecido la colaboración del alcalde, el trabajo de la organización local y la participación de todos los establecimientos. Giménez ha puesto en valor “el papel de la hostelería como motor económico y social”, así como la buena evolución del turismo en la provincia, destacando el incremento de visitantes y pernoctaciones en los últimos meses.
Asimismo, ha subrayado la importancia de seguir fortaleciendo la unión entre turismo y gastronomía como herramienta clave para el desarrollo del territorio, especialmente en el ámbito del turismo de interior, donde la oferta culinaria se convierte en uno de los principales atractivos.
La XVII Jornada de la Tapa se consolida así como una cita imprescindible en el calendario local, que contribuye a dinamizar la ciudad, apoyar al sector hostelero y poner en valor la riqueza gastronómica de Villarrobledo.






















