La propuesta de acuerdo global e indivisible que la patronal del calzado presentó en la última reunión ha desencadenado – tal y como se venía anunciando- la convocatoria de una huelga en el sector del calzado a nivel nacional, motivada sobre todo por una subida salarial insuficiente que supondría aceptar la pérdida de poder adquisitivo.
Si este viernes 19 de junio, fecha fijada para el acto de mediación, no se consigue un acuerdo, los trabajadores y trabajadoras del calzado irán a la huelga el 25 de junio, tras haberse registrado la convocatoria en el día de ayer.
Así lo ha anunciado esta mañana el responsable de UGT en Almansa, Juan Luis Tomás García quien explicaba que con estos escollos que parecen insalvables, la huelga es la única medida de presión que queda.
«Se está preparando un calendario de acciones que incluye la celebración de asambleas en todos los centros, incluidos aquellos en los que no hay representación para informar a las personas trabajadoras, una caravana de coches el día anterior a la huelga, y el mismo día 25 una concentración con manifestación”.
Juan Luis Tomás García ha añadido que aunque hay que esperar al acto de mediación del viernes, hay pocas expectativas de lograr un acuerdo que logrará desactivar la huelga.
Por su parte, el asesor de CCOO Carlos Navalón ha explicado que la pretensión patronal de un acuerdo global e indivisible no deja otra opción que ir a al huelga porque, si bien la subida salarial se ha mejorado un poco con respecto a la primera propuesta, sigue siendo insuficiente. “Una subida de 9 puntos para cuatro años con una garantía de actualización topada y limitada a 5 puntos, no nos vale porque supone aceptar la pérdida de poder adquisitivo”.
Otro de los puntos que incluye la patronal en ese acuerdo es la retirada de la demanda por la no actualización de las tablas en enero de este año, que tiene el juicio pendiente. En este sentido ha señalado que “la interpretación de la patronal difiere de la nuestra, pero bajo ningún concepto vamos a retira la demanda porque se tenía que haber subido dos puntos en el mes de enero”.
Inadmisible es también el contrato de fijo discontinuo a tiempo parcial. “Estamos hablando de un sector donde el contrato de fijo discontinuo no se cumple porque en las empresas no se respeta el orden de llamamiento de cada sección, y ahora quieren encima incorporar la modalidad de 9 meses al año, 4 horas al día. Esto supondría abrir una nueva vía a la precariedad y hacer más vulnerables a las personas trabajadoras que prácticamente trabajarían a la carta”.
Tampoco van a aceptar los sindicatos el empeoramiento del premio de fidelización, porque se mejoró hace cuatro años y ahora la patronal queire volver a las tablas anteriores.
Por último, lo que sí se aceptaría es la reducción de jornada de 12 horas en cuatro años, renunciando así a las 16 horas que se pedían inicialmente.






















