La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación destaca que España mantiene el liderazgo europeo en frutos rojos, con una cuota de mercado del 34 % y exportaciones superiores a 2.100 millones de euros
Subraya que Huelva concentra alrededor del 90 % de la superficie nacional y prácticamente toda la producción de arándano
Defiende que la agricultura moderna necesita «tecnología, organización y trabajadores» y rechaza convertir la inmigración laboral en un problema político
La secretaria de Estado de Agricultura y Alimentación, Begoña García Bernal, ha afirmado hoy en Huelva que «los frutos rojos origen España son sinónimo de calidad». «El consumidor compra hoy una tarrina de fresas o de arándanos sin dudar de si tendrá calidad: está seguro al ver la etiqueta española. Esa confianza no se construye en una campaña; se construye durante décadas», ha señalado.
García Bernal ha destacado durante la inauguración del XI Congreso Internacional de Frutos Rojos, organizado por Freshuelva, que el crecimiento sostenido del consumo de fresas, frambuesas y arándanos demuestra que estos productos se han incorporado de forma creciente a los hábitos alimentarios de los hogares españoles y europeos. Ha recordado que la última campaña superó los 2.100 millones de euros en exportaciones, con un crecimiento del 12 % respecto al año anterior y una balanza comercial récord de 1.336 millones de euros.
España continúa siendo el principal proveedor comunitario de frutos rojos, con una cuota de mercado del 34 %, mientras que Huelva concentra alrededor del 90 % de la superficie nacional y prácticamente toda la producción de arándano. «Cuando algo funciona a esta escala deja de ser un asunto local. Pasa a formar parte de la posición que ocupa España dentro del mercado agroalimentario europeo y mundial», ha señalado.
CONDICIONES PARA SEGUIR LIDERANDO
La secretaria de Estado ha defendido que el futuro del sector depende de preservar las condiciones que han hecho posible su desarrollo: la disponibilidad de agua, la estabilidad de los costes de producción y la mano de obra.
Así, ha reiterado el compromiso del Gobierno con la modernización de regadíos y ha recordado la línea de 500 millones de euros activada para compensar el incremento de costes derivado de la crisis de Oriente Medio.
Además, tras el tren de borrascas que impactó Andalucía y Extremadura entre enero y febrero, coincidente con el inicio de la campaña de los frutos rojos, el Ministerio de Agricultura ha abonado ya ayudas extraordinarias para compensar la pérdida de renta a 2.545 explotaciones onubenses afectadas, por valor de 27,8 millones de euros.
LA MANO DE OBRA, CONDICIÓN DE POSIBILIDAD
García Bernal ha reivindicado el papel de las personas trabajadoras que hacen posible cada campaña. Ha destacado la larga tradición de contratación en origen del sector y ha advertido contra los discursos que presentan la inmigración laboral como un problema. «La mano de obra no es una cuestión accesoria. Es una condición de posibilidad», ha afirmado.
Según ha señalado, las personas que llegan cada campaña a trabajar en el campo onubense «son parte de la solución» y resultan imprescindibles para una agricultura intensiva que necesita cubrir miles de puestos de trabajo cada año. «La agricultura moderna necesita organización, necesita tecnología y necesita trabajadores. Las tres cosas al mismo tiempo. Ninguna sustituye a las otras», ha subrayado.
La secretaria de Estado ha concluido reafirmando el compromiso del Gobierno con un sector que considera estratégico. «Cuando un sector ha sido capaz de construir durante décadas la confianza de millones de consumidores, la obligación de un Gobierno es estar a su lado cuando llegan las dificultades y defender sus intereses allí donde sea necesario».
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