Luis Galindo ofreció “una conferencia para gente normal que quiere ser mejor”, para la gente que quiere “dar la mejor versión de sí mismo”. En este sentido, reconoció que en el futuro más reciente “habrá muchos cambios, muy rápidos y muy profundos… pero el protagonismo no será de la tecnología, será de las personas, porque tenemos la capacidad de comunicarnos para hacer cosas juntos”. Por ello, animó a los asistentes a “conectar con nuestra esencia, porque ahí es donde sale lo mejor del ser humano”.
En una sala repleta de empresarios y trabajadores de empresa, Luis Galindo puso el foco en el liderazgo inspirador, uno de los recursos más positivos para conseguir motivación e implicación en los empleados. Sobre este aspecto, señaló que las últimas tendencias sobre esta corriente son la seguridad psicológica (humildad), el talento generoso y colectivo, la gestión de alianzas y el equilibrio entre máxima exigencia y máxima cercanía.
Para liderar en estos tiempos, Luis Galindo señaló que se necesita autenticidad en los directivos de las empresas, confianza, coherencia, intención genuina… unos ítems que permitirán a “soñar en grande para que nuestra empresa sea un lugar extraordinario”. En este punto animó a todos a dejar de vivir en automático y a encender “las emociones poderosas”.
En su afán por destacar este punto, Galindo indicó que las emociones poderosas son las que hacen que cada día merezca la pena vivir: capacidad de maravillarse; entusiasmo; pasión; reconocimiento; generosidad; amor, cariño; brillo en los ojos; y agradecimiento como actitud. “Pon tu corazón, mente y alma en todo lo que hagas. Atrévete. Vuelve a ilusionarte. Es tu vida la que está en juego”, dijo Galindo, que terminó indicando que “tú decides si quieres pasar por aquí o quieres vivir, VIVIR con mayúsculas”.





















