Una viña en las inmediaciones de La Solana Foto: GACETA
Aurelio Maroto
El concejal de Agricultura, Ganadería y Caminos del Ayuntamiento de La Solana, Julián Díaz-Cano, ha salido en defensa del sector primario tras la reciente publicación de las reducciones de módulos aplicables al IRPF para actividades agrícolas y ganaderas en 2025. El edil ha denunciado públicamente el malestar existente entre agricultores y ganaderos de la provincia de Ciudad Real, al considerar que las medidas aprobadas resultan insuficientes y generan “un claro agravio comparativo” respecto a otros territorios con producciones similares.
La declaración institucional nace, según explica, después de las quejas trasladadas por agricultores, cooperativas y profesionales del sector, preocupados por la delicada situación económica que atraviesa el campo. El incremento continuado de los costes de producción, las dificultades para mantener la rentabilidad y la incertidumbre acumulada tras varias campañas complicadas han terminado por aumentar el descontento entre los profesionales del sector primario.
Díaz-Cano pone el foco especialmente en la situación de la provincia ciudadrealeña, asegurando que “el análisis de las reducciones aprobadas y su comparación con otros territorios pone de manifiesto una situación especialmente perjudicial para Ciudad Real”. En este sentido, el Ayuntamiento ha acompañado la declaración con documentación gráfica comparativa que, según el concejal, evidencia “una diferencia de tratamiento” entre provincias y comunidades autónomas.
Según explica, la percepción trasladada por el sector es clara: “actividades y producciones similares están recibiendo respuestas diferentes según el territorio donde se desarrollan”, afirmó el edil, añadiendo que muchos agricultores de la provincia “se sienten especialmente perjudicados respecto a otras zonas con realidades productivas comparables”.
“Llegan tarde”
En cuanto al momento en el que se han publicado estas reducciones fiscales, Díaz-Cano cree que “llegan tarde”, cuando muchos profesionales ya habían iniciado o avanzado sus declaraciones anuales, provocando “inseguridad” y una “sensación de respuesta tardía ante una situación extraordinaria”. El titular municipal de Agricultura reclama “justicia, equilibrio y medidas adaptadas a la realidad” de las miles de familias que dependen directamente del campo y solicita a las autoridades competentes la revisión y ampliación de las reducciones aprobadas. El comunicado concluye con una reivindicación del valor social y económico del campo: “La agricultura y la ganadería no representan únicamente una actividad económica; son una parte esencial de nuestros pueblos, de nuestra identidad y del futuro del medio rural”. Una idea que Díaz-Cano resume así: “Cuando se castiga al agricultor de Ciudad Real, se castiga el futuro de nuestros pueblos”.





















