Sémper resumió así la situación en la rueda de prensa posterior al Comité de Dirección del PP, la primera que protagoniza tras estar 10 meses apartado por un cáncer de páncreas. El portavoz nacional arrancó el turno de preguntas de los periodistas cargando contra el Ejecutivo por las discrepancias entre las ministras de Sanidad y Defensa, Mónica García y Margarita Robles, por la voluntariedad de la cuarentena, así como por la “descoordinación absoluta entre administraciones”.
El dirigente del PP tildó también de “escándalo” que la Agencia Estatal de Salud Pública siga “sin ser desarrollada” ni tener “una sede designada” un año después de que se aprobara la ley para su creación, y deploró que aún no exista un plan estatal de preparación y respuesta frente a amenazas graves de la salud. “Necesitamos coordinación, seriedad y rigor y herramientas jurídicas que nos permitan abordarlo conforme a ese rigor y esa seriedad exigible”, resumió.
Sémper rebajó el tono cuando se le preguntó por Clavijo, su socio de gobierno en Canarias. El presidente autonómico decidió en la noche del sábado no autorizar el fondeo del barco, que estaba a solo unas horas de llegar al litoral canario. Alegó el riesgo de que ratas infectadas pudieran aproximarse al archipiélago nadando.
Al respecto de esto último, el dirigente del PP explicó que en su regreso a la política pretende “no ser un comentarista de la actualidad”, y solo señaló que a su partido le parece “muy razonable que el señor Clavijo, como cualquier otro presidente de comunidad autónoma, exija información y exija coordinación”. Por otro lado, defendió que no puede “ser insultado ni objeto de meme” del Gobierno de Pedro Sánchez, y exigió “un mínimo de respeto” más allá de cualquier “discrepancia legitima” en la gestión.





















