El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, aprovechó la sesión de control para elevar la presión sobre el Gobierno coincidiendo con la declaración judicial de Zapatero en la Audiencia Nacional, donde comparece como investigado en el ‘caso Plus Ultra’, así como por las joyas halladas en su despacho y tasadas en 1,3 millones de euros.
Pero Sánchez no hizo alusión ninguna al expresidente, tampoco en las preguntas formuladas por las portavoces de PNV y Podemos, Maribel Vaquero e Ione Belarra. Por el contrario, sacó pecho de la gestión de su Ejecutivo y planteó las siguientes elecciones como un plebiscito sobre si España “es un mejor país o un peor país”. “E, indiscutiblemente, señor Feijóo, es un mejor país en términos de crecimiento, de empleo y de desigualdad”, zanjó.
El jefe de la oposición intentó centrar el careo en los casos de presunta corrupción del PSOE, el Gobierno y el entorno de Sánchez, y preguntó al presidente del Gobierno si Zapatero, “su faro moral” y “el que iba de Gandhi español”, “sigue contando con su apoyo” o si a partir de ahora los socialistas esgrimirán que “actuaba por su cuenta”.
Sánchez no respondió la pregunta y apostó por lanzarse al ataque contra el líder del PP. Primero, le espetó “la atalaya moral” desde la que Feijóo se “convierte en un Torquemada de la vida” porque fue “designado para tapar la corrupción de la señora Ayuso” y está “sentándose en la sede de una de una de un edificio financiado en B”.
En segundo lugar, replicó que “la degeneración política” que denuncia la oposición “destructiva” tiene “mucho que ver” con que el PP vota “sistemáticamente en contra de todo aquello que beneficie a la ciudadanía, a la gente de a pie”.
En este contexto, anunció que el Consejo de Ministros aprobará el lunes 29 de junio “un nuevo real decreto-ley de protección al tejido productivo, también a la ciudadanía”, para “ver exactamente cuál es el recorrido” del alto el fuego pactado por Estados Unidos e Irán. “Esperemos a ver qué votan ustedes”, apostilló Sánchez, que pidió el voto afirmativo de Feijóo “si quiere dignificar la política”.
Por último, tras ser llamado “cobarde” por Feijóo por impedir que el Congreso vote una moción no vinculante sobre la necesidad de convocar elecciones, Sánchez contestó que las urnas se celebrarán en 2027 y “la pregunta” a contestar será si España “es un mejor país o un peor país”.




















