El dispositivo del Plan INFOCAM contará este año con 611 efectivos, seis medios aéreos, 49 medios terrestres y 35 puntos de vigilancia fija
El Gobierno de Castilla-La Mancha destina este año 28,94 millones de euros a la campaña de prevención y extinción de incendios forestales en la provincia de Cuenca, lo que supone un incremento del 15,76 por ciento respecto a 2025 y casi cuatro millones de euros más.
Así lo ha destacado la delegada de la Junta en Cuenca, Marian López, durante la presentación de la campaña de alto riesgo de incendios forestales 2026, tras la reunión del Comité Asesor Provincial de Incendios Forestales, en una comparecencia en la que ha estado acompañada por el delegado provincial de Desarrollo Sostenible, José Ignacio Benito; el jefe del Servicio de Incendios Forestales, Félix Mateo; el delegado provincial de GEACAM, Eduardo Mena; y el coordinador provincial de los Agentes Medioambientales, José Azcoitia.
La delegada ha subrayado que la provincia contará con un dispositivo integrado por 611 efectivos, seis medios aéreos, 49 medios terrestres y 35 puntos de vigilancia fija, con una incorporación progresiva de recursos que permitirá que el operativo esté al cien por cien a partir del 15 de junio.
“Cuenca está preparada, pero la prevención nos necesita a todos”, ha señalado López, quien ha remarcado que la provincia “dispone de un dispositivo profesional, dimensionado y coordinado”, pero ha advertido de que “ningún dispositivo, por potente que sea, puede sustituir a la prudencia, la responsabilidad y el sentido común de la ciudadanía”.
El dispositivo del Plan INFOCAM en la provincia de Cuenca estará formado por 611 personas, entre personal de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, agentes medioambientales, técnicos y personal de GEACAM, los bomberos forestales.
En cuanto a los medios materiales, la provincia contará con tres helicópteros del Plan INFOCAM, a los que se suman dos helicópteros del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico; un avión anfibio, tres buldóceres de maquinaria pesada, 13 retenes de tierra, seis retenes dobles, dos retenes helitransportados, 20 autobombas de 3.500 litros, una de ellas nodriza de 11.000 litros; 11 patrullas móviles, una de ellas con servicio nocturno; y 35 puestos de vigilancia fija.
López ha explicado que, del presupuesto total de 28,94 millones de euros, 14,50 millones se destinan a prevención y 14,43 millones a extinción, lo que refleja que prácticamente la mitad de los recursos se dedican a evitar incendios y a reducir sus consecuencias antes de que se produzcan.
La delegada de la Junta ha remarcado que la campaña de alto riesgo supone un refuerzo de medios, pero ha insistido en que el Plan INFOCAM “trabaja durante todo el año, especialmente en materia de prevención”.
En este sentido, López ha señalado que, desde enero y hasta el inicio de la campaña, se han ejecutado en la provincia de Cuenca cerca de 1.300 hectáreas de trabajos de prevención, con una inversión de 5,77 millones de euros. Esta superficie supone aproximadamente la mitad de lo previsto para todo el año 2026, en el que el objetivo es actuar sobre 2.800 hectáreas y superar los nueve millones de euros de inversión.
Entre estas actuaciones se incluyen trabajos selvícolas para reducir combustible vegetal, mantenimiento y adecuación de cortafuegos, arreglo y conservación de caminos forestales para facilitar el acceso de los medios de extinción, quemas prescritas y actuaciones de pastoreo preventivo.
Por otro lado, la delegada ha informado que la empresa pública GEACAM está tramitando expedientes para obras de mantenimiento en varias bases de retenes de la provincia, concretamente en Talayuelas, Valdetórtola, Alcantud y Villalba de la Sierra. Además, este verano estará operativa la nueva base de Las Majadas y, tras la época estival, está previsto el inicio de las obras de la base de Villar del Humo, que ejecutará TRAGSA,
Novedades de la campaña
En cuanto a las novedades de la campaña, la delegada se ha referido a la normativa vinculada a la actividad agrícola durante la época de alto riesgo, especialmente en lo relativo a la cosecha del cereal.
López ha explicado que se trata de una normativa que busca compatibilizar el desarrollo de la actividad agraria con la seguridad del monte y de las personas. En este sentido, ha recordado que se ha sustituido la autorización obligatoria para determinadas actividades agrícolas y selvícolas por una declaración responsable, que puede presentarse en registros oficiales o de forma telemática con cinco días de antelación al inicio de la actividad.
Además, desde la Resolución de 23 de julio de 2025, en los días con Índice de Propagación Potencial extremo se permite cosechar y empacar, aunque será obligatorio parar entre las 13:00 y las 18:00 horas. En los días con IPP muy alto, la parada obligatoria se establece entre las 14:00 y las 17:00 horas. En ambos casos, la actividad deberá realizarse adoptando las medidas de precaución establecidas y se permitirá cosechar durante la noche.
No obstante, López ha insistido en que simplificar los trámites “no significa relajar la seguridad” y ha recordado que durante la época de alto riesgo siguen vigentes prohibiciones fundamentales, como encender fuego en espacios abiertos del medio natural, incluidas áreas de descanso de carreteras, zonas recreativas y zonas de acampada, aunque estén habilitadas para ello. También se suspenden temporalmente las autorizaciones de quemas, se limita el uso de material pirotécnico y se prohíbe arrojar o abandonar objetos que puedan provocar un incendio forestal.
El 80% de los incendios son evitables
La representante del Gobierno regional en la provincia ha recordado que, en todo el año 2025, la provincia registró 103 incendios forestales y 202 incendios no forestales, con un total de 305 intervenciones, de las que el 94,10 por ciento fueron conatos. La superficie forestal afectada fue de 77,41 hectáreas y ninguno de los diez incendios más relevantes registrados en Castilla-La Mancha se situó en la provincia de Cuenca.
Aun así, la delegada ha advertido de que más del 80 por ciento de los incendios están relacionados con la actividad humana, por lo que “la mayoría son evitables”.
Por ello, ha hecho un llamamiento a toda la ciudadanía para que “no tiren colillas, no abandonen basura, no hagan fuego, no realicen quemas no autorizadas, extremen la precaución con maquinaria agrícola o forestal, consulten el Índice de Propagación Potencial de su municipio y, ante cualquier columna de humo, llamen inmediatamente al 112”, ha indicado.
La delegada de la Junta también ha felicitado al Plan INFOCAM, que este año cumple 20 años, y ha puesto en valor la consolidación de un dispositivo profesionalizado, permanente durante todo el año y reforzado en cada momento en función de las necesidades.
Asimismo, ha subrayado la importancia de la coordinación entre administraciones y servicios, especialmente en una emergencia en la que “cada minuto importa”, y ha agradecido la implicación de Guardia Civil, SEPRONA, Protección Ciudadana, SESCAM, los bomberos del Ayuntamiento de Cuenca, el Consorcio 112 de la Diputación Provincial, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y la BRIF de Prado de los Esquiladores.






















