El consejero de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, Julián Martínez Lizán, acompañado por el director general de Desarrollo Rural, José Juan Fernández; la directora general de Asuntos Europeos, Nazareth Rodrigo el presidente de RECAMDER, Jesús Ortega, y representantes de los Grupos de Desarrollo Rural, mantuvo el pasado lunes una reunión con representantes de la Comisión Europea para trasladar las inquietudes y el posicionamiento del Gobierno de Castilla-La Mancha sobre la planificación de la Política Agraria Común (PAC) para el periodo 2028-2034.
Para el consejero, se trató de una «reunión muy necesaria», ya que, en relación con la futura PAC, se van conociendo nuevos datos que no terminan de clarificar cuestiones fundamentales como la disponibilidad total del presupuesto o la forma en que se atenderán las reivindicaciones vinculadas al desarrollo rural, dos aspectos que, según ha subrayado, «son más que necesarios en el futuro del nuevo periodo de planificación».
Tras escuchar los planteamientos de los representantes de la Comisión Europea acerca de la propuesta presentada y las mejoras introducidas desde el borrador inicial, Julián Martínez Lizán ha indicado que «desde el Gobierno de Castilla-La Mancha consideramos imprescindible afianzar y garantizar no solo la recuperación económica del recorte del 20 por ciento planteado, sino también tener en cuenta el valor real del dinero a precios actuales, para poder poner en marcha medidas que apoyen de verdad todas las iniciativas desarrolladas hasta ahora y evitar que se pierdan los avances conseguidos». Asimismo, abogó por seguir avanzando en la mejora de los servicios básicos para la ciudadanía que vive en el medio rural «si queremos mantener y desarrollar el mundo rural«.
Por lo que respecta a la acogida de las propuestas del Ejecutivo autonómico, Julián Martínez Lizán ha señalado que «han sido sensibles a nuestras peticiones» y se ha mostrado confiado en que «esa sensibilidad se vea trasladada en la propuesta que finalmente exista, teniendo claro que va a haber un salto en cuanto a la gestión y a la operatividad de la PAC que hemos conocido hasta ahora con respecto a lo que entrará en 2028 o después, cuando finalmente entre el nuevo período de programación».
Del mismo modo, ha expresado su confianza en que desde Europa se tengan en cuenta factores que están afectando directamente al campo de Castilla-La Mancha y del conjunto de la Unión Europea como la situación geopolítica internacional, los conflictos bélicos o los aranceles comerciales.
Peticiones de los Grupos de Desarrollo Rural
Durante la reunión, los Grupos de Desarrollo Rural defendieron su papel como elementos clave de cohesión territorial y como generadores de empleo y servicios en el medio rural. En este contexto, pusieron de manifiesto que, en Castilla-La Mancha, la combinación de políticas transversales, bajo el paraguas de la Ley de medidas contra la despoblación, junto con la acción de los propios Grupos, está permitiendo no solo revertir la pérdida demográfica del medio rural, sino también crecer en población, incluso en municipios en situación de intensa y extrema despoblación.
Entre las cuestiones planteadas para justificar el mantenimiento de las políticas de desarrollo rural en la nueva PAC, destacaron su papel para reducir la brecha entre la vida en los pueblos y en las ciudades; reforzar el sentimiento de pertenencia y arraigo al territorio; prestar servicios básicos, y promover la igualdad a través de proyectos que facilitan la incorporación de mujeres a sectores tradicionalmente masculinizados.
En el ámbito agroalimentario, los Grupos de Desarrollo Rural se han convertido en el cauce para que pequeñas industrias y cooperativas puedan invertir en la mejora de sus instalaciones, garantizando su continuidad y contribuyendo a mejorar la rentabilidad de agricultores y ganaderos.
Para finalizar, destacaron que en Castilla-La Mancha, los Grupos de Desarrollo Rural han demostrado su capacidad para gestionar fondos europeos y lograr que lleguen directamente a quienes viven en el medio rural, con un nivel de ejecución del cien por cien, gracias a su presencia permanente en el territorio y a su conocimiento directo de sus necesidades y potencialidades.











































