El informe ‘Vidas futuras. Un día en 2050’ ha sido presentado por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, esta misma semana marcada por los dos reales decretos-ley de vivienda que ha alumbrado el Ejecutivo ante las exigencias del Sindicato de Inquilinas después del desahucio de Maricarmen y que finalmente no han recibido el respaldo del Congreso.
El informe de Moncloa recoge brevemente varios “frentes estratégicos” en los que actuar y uno de ellos es “el acceso a una vivienda digna”. Dibuja un escenario a futuro en el que considera que el alquiler se asentará como la vía principal de acceso a una vivienda para los que se emancipan, y cuando las condiciones económicas y personales “lo permitan, muchos optarán por la propiedad, que seguirá siendo la opción de preferencia”.
El informe prevé que las ciudades medias ganen atractivo residencial por la presión demográfica y el encarecimiento de la vivienda en las grandes urbes. También apunta que el relevo generacional del baby boom podría aumentar la oferta disponible mediante la incorporación de viviendas heredadas y segundas residencias al mercado.
VIVIENDAS HEREDADAS
A este respecto, plantea dentro del «frente» de la vivienda “ampliar el uso residencial de las viviendas heredadas a precios asequibles” como una opción que “podría mejorar la oferta sin necesidad de nueva construcción, aprovechando un ‘stock’ que con frecuencia permanece infrautilizado”.
Moncloa se remite a los casos de Noruega o Australia como países que han analizado los efectos de este fenómeno.
También recoge la “consolidación y ampliación del parque público de vivienda asequible y protegida de forma permanente como vía para reducir el esfuerzo financiero que las familias destinan a la vivienda”, la rehabilitación “progresiva” del parque residencial para mejorar las condiciones de habitabilidad y reducir el impacto ambiental del sector, y los proyectos colaborativos como fórmula intermedia entre el alquiler y la propiedad.






















