Desde primera hora de la mañana, un amplio dispositivo de agentes de las Unidades de Intervención Policial (UIP) se ha desplegado en los alrededores del lugar para comenzar a delimitar la zona y tratar de evitar incidentes como los que se vivieron en anteriores desalojos, algo que en estos primeros momentos no ha ocurrido. Este operativo también incluye un importante número de vehículos blindados, drones y cuenta con el apoyo de la Guardia Civil, la Policía Local y el Ejército.
Participan entre 300 y 400 agentes, según fuentes policiales, y está compuesto por ocho grupos de la Unidad de Intervención Policial (UIP), además de efectivos de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR), el Grupo de Atención al Ciudadano (GAC), la Unidad Aérea y Extranjería, detalló la propia Policía.
Junto a ellos, el Instituto Armado ha desplegado tres lanchas en previsión de que algún migrante tratara de escapar a nado, mientras que la Policía Local ha realizado cortes de tráfico en los accesos a la zona del despliegue. Por su parte, militares de la Comandancia General de Ceuta han establecido una segunda línea por si algún migrante lograse eludir el control policial.
Una vez arrancó el operativo, los agentes han ido distribuyendo a parte de los migrantes para, en pequeños grupos, introducirlos en autobuses en los que trasladarlos al Tarajal, donde podrán ser realojados en algún campamento temporal o decidir si regresan voluntariamente a Marruecos al comprobar que no tienen derecho a acogerse a las medidas de protección, lo que ya hicieron muchos de los que fueron sacados de la playa de Benítez la pasada semana. Una escena esta última que confirman se ha repetido entre muchos de los que llegaban al lugar de destino.
Sin embargo, en principio no está previsto que la operación iniciada hoy tenga como fin el desalojo completo de la playa, ya que en la ciudad aún no hay espacios disponibles para todos los migrantes y se está a la espera de que se habilite el que podría ser el último de ellos, el de los terrenos cercanos a la cárcel. Esta misma semana, el ministro de Política Territorial y Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres, anunció que se había aprobado su utilización y confiaba en que sería el noveno y último recurso para quienes permanecen aún en la ciudad.
El objetivo que se ha marcado el Gobierno es que las playas de Ceuta recuperen la normalidad el 15 de octubre, confiando en que para esa fecha ya no quede ninguno en los arenales. Además, dos días antes de esa fecha tendrá lugar la visita de los Reyes a esta ciudad y a Melilla.
Tras conocer que se había iniciado el desalojo, desde el Sindicato Unificado de Policía (SUP) aplaudieron el amplio despliegue gestionado por el Ministerio del Interior, criticando que no se hiciese del mismo modo «desde el principio» en otros operativos, lo que «habría ahorrado muchísimos episodios de violencia, de delitos graves y de agresiones a policías y militares».
Al mismo tiempo, una vez confirmado que muchos de los desalojados han decidido regresar voluntariamente a Marruecos, se preguntaron «qué va a suceder con los que deciden quedarse», puesto que en otras ocasiones regresaron a las playas. Así, consideraron que el dispositivo de hoy «podría volver a ser otro parche».






















