Camarena, 5 de agosto de 2026.- El Gobierno de PP y Vox ha perdido la mayoría en el Ayuntamiento de
Camarena después de que Rafael González Bermejo abandonara el grupo municipal
del Partido Popular y pasara a ser concejal no adscrito.
González Bermejo ocupaba
hasta ahora la segunda tenencia
de Alcaldía y era responsable de Administración General y
Urbanismo. Su salida supone la ruptura del grupo popular y abre una nueva etapa política en la que el equipo de Gobierno
tendrá que buscar acuerdos
para sacar adelante sus decisiones.
Esta crisis interna se produce poco después de conocerse el informe del
Secretario-Interventor sobre las cuentas y la gestión económica municipal.
Aunque no existe información que permita
establecer una relación
directa entre ambos hechos, su cercanía
temporal aumenta la preocupación por la situación política y económica del Ayuntamiento.
El PSOE de Camarena considera que la alcaldesa debe explicar públicamente
qué ha ocurrido dentro de su equipo, quién asumirá las áreas que gestionaba
Rafael González Bermejo y qué medidas adoptará
para garantizar el funcionamiento del Ayuntamiento tras perder la mayoría.
«No se marcha un concejal
cualquiera, sino una persona que ha formado
parte del núcleo del Gobierno y que ha tenido
responsabilidades directas en áreas fundamentales del Ayuntamiento. Los vecinos
merecen saber qué está pasando y cómo va a afectar esta crisis al
funcionamiento del municipio», ha señalado Charo García Saco, portavoz del
grupo municipal socialista.
La ruptura llega, además, en el peor momento para Camarena. El Ayuntamiento atraviesa una grave situación económica
que exige explicaciones, responsabilidad y decisiones urgentes, mientras el
municipio sigue acumulando problemas sin resolver. La falta de limpieza, el
abandono de instalaciones y espacios municipales y las deficiencias en
distintos servicios afectan directamente a los vecinos. Ante este escenario, el
equipo de Gobierno debería estar
centrado en recuperar el funcionamiento del Ayuntamiento, pero vuelve a estar pendiente de sus
propias divisiones internas.
La pérdida de la mayoría obliga al Equipo de Gobierno a abandonar las
decisiones unilaterales, actuar con más transparencia y buscar acuerdos que
permitan atender las necesidades reales del pueblo. El grupo municipal
socialista continuará fiscalizando su gestión y apoyará las medidas que sean
beneficiosas para el municipio, pero exigirá que esta crisis política no sirva
de excusa para retrasar decisiones, descuidar los servicios públicos o mantener
a los vecinos sin información.






















