Cuatro águilas de Harris y dos halcones sobrevolarán semanalmente el cielo de Puertollano durante los próximos dos años dentro de una iniciativa municipal de cetrería ecológica destinada a controlar y ahuyentar las poblaciones de palomas y estorninos en el casco urbano.
Este servicio de control de avifauna urbana complementará el tratamiento con maíz recubierto de nicarbazina, una medida que, por sí sola, no ha resultado suficiente para reducir la presencia de estas aves ante las continuas quejas vecinales. El objetivo es minimizar los problemas de convivencia, la suciedad y los ruidos, así como los daños que provocan en el patrimonio urbano los excrementos de las palomas, especialmente corrosivos, según ha explicado la concejala de Salud Pública, Inmaculada Amaro.
La actuación persigue crear un efecto disuasorio que reduzca la presencia de estas aves en el entorno urbano y favorezca su desplazamiento fuera del perímetro de la ciudad. Se trata de una medida que, junto a la aplicación de nicarbazina, permitirá avanzar hacia un mayor control poblacional y contener una situación que presenta características propias de una plaga. Además, contribuirá a disminuir los riesgos asociados a la transmisión de enfermedades y otras zoonosis derivadas de la elevada concentración de estas especies, ha señalado Amaro.

Ahuyentar a las palomas
Un servicio que se prestará de lunes a viernes, durante cuatro horas diarias, con un equipo de cuatro aves rapaces de la empresa Halconeros Olvera S.L. Estas aves actuarán en las zonas con mayor concentración de palomas para ahuyentarlas y favorecer que abandonen el casco urbano, desplazándose hacia áreas periféricas de la ciudad.
El objetivo es que la presencia de estos depredadores naturales genere una sensación de amenaza constante para las palomas. Para ello, las intervenciones se realizarán en distintos puntos y en horarios variables, evitando que las aves urbanas se acostumbren a su presencia.
Las rapaces no están adiestradas para la caza, por lo que su función será exclusivamente disuasoria. Los vuelos se centrarán especialmente en el Paseo de San Gregorio, donde se pretende reducir la presencia de la paloma torcaz. Además, se actuará sobre tejados y edificios del centro de la ciudad en los que se han detectado problemas de suciedad y riesgos asociados a zoonosis, según ha explicado Rubén Olvera, gerente de Halconeros Olvera S.L.

Refuerzo de un halcón radiocontrol
Un servicio que se verá reforzado con un halcón radiocontrolado, un innovador dispositivo desarrollado en España por la empresa Halconeros Olvera SL, que llevará a cabo vuelos disuasorios para evitar la concentración de estorninos en la arboleda del cementerio y del Paseo de San Gregorio.
Asimismo, se actuará sobre las poblaciones de paloma bravía y paloma torcaz, especies que muestran una marcada tendencia a desplazarse a los campos de cultivo para alimentarse. El objetivo será interceptar sus rutas de acceso a las zonas de alimentación y dificultar su regreso al casco urbano, según explicó Rubén Olvera.

Mínima presencia de estorninos en el complejo industrial
Una empresa que durante quince años estuvo al frente del servicio de cetrería del Aeropuerto de Ciudad Real y que ha desarrollado también labores de control de avifauna en instalaciones de gran relevancia como Repsol Petróleo, Repsol Química, Rlesa-Repsol Lubricantes, Fertiberia, Termollano y el aeródromo de la Base Naval de Rota (Cádiz).
Su experiencia cuenta con resultados contrastados en el complejo industrial de Puertollano, donde logró reducir la población de estorninos de aproximadamente 2,5 millones de ejemplares a unos 50.000. Un trabajo que ha permitido disminuir de forma muy significativa la presencia de estas aves en las zonas de descanso nocturno ubicadas junto a las instalaciones industriales y, con ello, los problemas de suciedad asociados a su concentración masiva.
























