El talento no tiene género: las aulas y la ingeniería se unen para romper la brecha digitalLa falta de referentes y los estereotipos alejan a las niñas de la ciencia desde la infancia. Coeducación y planes de igualdad se perfilan como las claves para cambiar el futuro laboral.
El sesgo empieza en la escuelaLos estereotipos de género siguen alejando a la infancia de la ciencia y la tecnología desde los primeros años de escuela. Esta separación temprana se traduce en una realidad preocupante en la educación superior: según datos del Ministerio de Educación, las mujeres representan menos del 25% del alumnado en las ingenierías y carreras tecnológicas en España.
Un mercado laboral que no puede dejar a nadie fueraLos puestos tecnológicos son, hoy en día, los más demandados y los que cuentan con mejores salarios. Por eso, el sector no puede permitirse prescindir de la mitad de la población. La escasa presencia de mujeres en el ámbito digital no solo frena su desarrollo profesional, sino que agrava la brecha salarial general, al quedar muchas de ellas relegadas a sectores tradicionalmente más precarizados.
La coeducación como respuestaPara cambiar esta tendencia, los centros educativos de Castilla-La Mancha necesitan una orientación escolar libre de machismo y de ideas preconcebidas. Mostrar y dar visibilidad a las mujeres que ya son referentes en la ciencia es fundamental para que las niñas confíen en sus propias capacidades. Al fin y al cabo, la igualdad es algo que se aprende y se enseña día a día.
Planes de igualdad frente a los techos de cristalDesde el sindicato CCOO se exige la puesta en marcha de planes de igualdad en las empresas tecnológicas que aseguren tanto la contratación como la promoción de las profesionales. El problema actual no es la falta de capacidad, sino la falta de oportunidades. Por ello, la organización mantiene su lucha para eliminar los techos de cristal que impiden a las mujeres llegar a los comités de empresa de los sectores más punteros.
Una llamada a la reflexión colectiva¿Siguen los juguetes y la educación dividiendo al mundo entre «cosas de chicos» y «cosas de chicas»? Es el momento de poner freno a estos estereotipos. Compartir y debatir estas realidades con el entorno cercano (compañeras, compañeros y familiares) es el primer paso para construir una sociedad más justa, porque el futuro será de todas y todos, o no será.






















