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“Hoy más que nunca, elegir amar”. Artículo de Mónica Moreno
Vivimos en una sociedad marcada por la prisa, por la inmediatez, por la incertidumbre, por las guerras, por la crispación y, en muchas ocasiones, por el individualismo. En este Día de la Caridad de 2026, desde Cáritas se nos plantea una pregunta: ¿cómo queremos vivir? La respuesta de Cáritas este año es clara y directa: “Elige amar. Elige comunidad”. Una llamada sencilla, pero profundamente transformadora, que nos invita a salir de nosotros mismos para encontrarnos con los demás, especialmente con quienes más lo necesitan.
Que las personas que están en situación de exclusión social formen parte de nuestra comunidad, de nuestra vida y de nuestro día a día. No son ellos y nosotros; somos todos nosotros. Proponemos recuperar la comunidad como espacio de vida, de cuidado y de esperanza.
Elegir amar no es solo un sentimiento. Es una decisión concreta que se traduce en gestos cotidianos: escuchar, acompañar, compartir, implicarse, comprometerse. Elegir comunidad es romper barreras, salir del “yo” para construir un “nosotros”. Es entender que la vida es mejor cuando se comparte.
“Elige amar. Elige comunidad” adquiere una fuerza especial en este Día de la Caridad 2026, que coincide con la visita del Papa León a España, con el lema “Alzad la mirada”. Una invitación a no quedarnos en lo inmediato, en lo superficial o en el propio interés, sino a mirar más alto, más lejos… y, sobre todo, a mirar al otro. A mirarle, a amarle, a integrarle en nuestra comunidad.
Miremos al otro: al hermano sin hogar, al migrante, a la madre herida, al niño sin oportunidades, al enfermo, al desempleado, al que está solo, al que ha perdido la esperanza…Miremos con amor.
Hace apenas unos días que en Toledo hemos presentado la Memoria de Cáritas Diocesana de Toledo 2025: la memoria no es solo un conjunto de cifras, sino el reflejo de miles de historias de vida; todas importantes, todas diferentes. Historias de vida en los participantes, historias de vida en los agentes que acompañan, historias de vida en los socios, donantes, colaboradores… Detrás de cada dato hay un rostro: el de una familia que ha podido seguir adelante, el de una persona que ha recuperado su dignidad, el de alguien que ha encontrado acompañamiento cuando todo parecía perdido.
Sincero agradecimiento
Gracias a la generosidad de todos los agentes de Cáritas —voluntarios, trabajadores, socios, donantes, colaboradores, parroquias, entidades, empresas, colegios…— en 2025 hemos podido acompañar a más de 9.000 personas y beneficiar a cerca de 20.000 en nuestra archidiócesis.
Pero, más allá de los números, lo verdaderamente importante es que hemos estado ahí. Hemos escuchado, hemos acogido, hemos caminado junto a quienes viven situaciones de pobreza, exclusión, soledad o desamparo. Porque ser de Cáritas no es solo SER, es también ESTAR. Es pasar de ofrecer solo ayuda asistencial, a establecer vínculos humanos. Y todo esto ha sido posible gracias a una red de solidaridad y caridad silenciosa, pero firme, tejida por miles de personas que creen que el amor se demuestra en hechos.
Este artículo quiere ser, ante todo, un agradecimiento sincero a todas las personas que hacéis posible la acción social de Cáritas.
Gracias por vuestra generosidad.
Gracias por vuestra confianza.
Gracias por seguir creyendo que otra realidad es posible.
La realidad nos sigue interpelando y necesitando. Son muchas las personas que viven situaciones de vulnerabilidad y exclusión, y solo juntos podremos seguir dando respuesta. La precariedad, la dificultad de acceso a la vivienda o la fragilidad de muchos hogares nos hablan de una realidad compleja que no podemos ignorar.
Por eso, hoy queremos invitaros a seguir formando parte de esta misión, a continuar apoyando la labor de Cáritas y también a ayudar a difundirla. El Día de la Caridad, en el Corpus Christi, nos recuerda que el amor se hace vida cuando se comparte, cuando se entrega, cuando se convierte en servicio a los demás.
Hoy más que nunca necesitamos comunidades vivas, comprometidas, capaces de sostener a quienes más sufren. Hoy más que nunca necesitamos personas que elijan amar.





















