Con el objetivo de apoyar a las mujeres en la búsqueda activa de empleo a través de la adquisición de habilidades, conocimientos y herramientas que les permitan mejorar su empleabilidad, aumentar su confianza en el proceso de búsqueda de trabajo y acceder a los recursos disponibles para facilitar su inserción laboral, UGT Castilla-La Mancha ha iniciado hoy en Seseña sus talleres “Mujeres que transforman su futuro”, una iniciativa que se repetirá en las cinco provincias de la región y que -enmarcada dentro del Consejo de Diálogo Social de Castilla-La Mancha- cuenta con la colaboración de los Centros de la Mujer.
En el celebrado en la localidad toledana, las participantes han tenido la oportunidad de mejorar su autoconocimiento y la identificación de sus habilidades personales y profesionales; potenciar la motivación; desarrollar competencias laborales clave como la comunicación, el trabajo en equipo, la gestión del tiempo, la resolución de problemas…; y de adquirir y aprender herramientas prácticas para la búsqueda activa de empleo (cómo hacer un currículum, cómo desenvolverse en una entrevista de trabajo, cómo funciona el networking…)
La secretaria de Empleo, Igualdad y Políticas Sociales de UGT Castilla-La Mancha, Isabel Carrascosa, afirmaba que, “en un contexto social y económico en el que las mujeres siguen enfrentando desafíos específicos para acceder al empleo y alcanzar la igualdad real, es fundamental promover acciones que favorezcan su inserción y fortalezcan sus habilidades y motivación”.
Sostiene que, a pesar de los avances en la equidad de género, la brecha salarial, la segregación ocupacional y la falta de apoyo para la conciliación de la vida laboral y familiar continúan siendo barreras para muchas mujeres. Entre esas barreras Isabel Carrascosa señalaba que las mujeres son las que, de manera mayoritaria, se encargan de los cuidados y de la conciliación, en un 85% de los casos. Además, ellas tienden a ocupar los contratos parciales: tres de cada cuatro contratos de este tipo son firmados por mujeres. “Ello se traduce en retribuciones más bajas para las mujeres y en que el colectivo represente el 66% del total de personas paradas de Castilla-La Mancha”.






















