Con motivo del Día Mundial de la Seguridad y Salud en el Trabajo que se conmemora cada 28 de abril, UGT Castilla-La Mancha ha llevado a cabo concentraciones en todas las capitales de provincia. En la celebrada en Toledo y bajo el lema “La ley no nos protege, el siglo XXI exige cambios”, la secretaria general de UGT Castilla-La Mancha, Lola Alcónez, ha reclamado a los poderes públicos un compromiso firme para afrontar los cambios necesarios que adapten la legislación preventiva a los actuales retos del mundo de trabajo.
“Tenemos una Ley de Prevención de Riesgos Laborales que ya ha cumplido 30 años, ley que en sus días modernizó el marco legal de la salud y la seguridad en el trabajo en España y que logró excelentes frutos e hizo descender de manera significativa el número de accidentes mortales. Pero la realidad laboral ha sufrido importantes transformaciones que han modificado las condiciones de trabajo y los riesgos a los que día a día se enfrentan las personas trabajadoras”, apuntaba la responsable regional del sindicato.
En 2025 un total de 48 personas perdieron la vida en Castilla-La Mancha en el trabajo, 13 en el caso de la provincia de Toledo. De enero a febrero -los últimos datos oficiales de los que disponemos- en la región se han registrado 4.195 accidentes, de los que 42 fueron graves y 8 mortales. En la provincia de Toledo, dos personas han perdido la vida en los dos primeros meses de 2026.
“Está claro que hay que tomar medidas urgentes para frenar esta lacra y una de esas medidas es la de actualizar la legislación. Necesitamos una Ley de Prevención de Riesgos Laborales para el siglo XXI”.
Lola Alcónez también se ha referido a la infradeclaración de las enfermedades profesionales, un asunto que preocupa especialmente al sindicato y sobre el que -sostiene- “hay que intervenir de manera inmediata”.
A este respecto añadía que “la infradeclaración de las enfermedades de origen profesional es insoportable. Las evaluaciones de riesgos en las empresas presentan a menudo deficiencias en la identificación de riesgos asociados a procesos crónicos, lo que dificulta enormemente una adecuada vigilancia de la salud. Además, cuando se diagnostican, en la inmensa mayoría de los casos, los servicios de prevención de las empresas y las mutuas los derivan a los servicios públicos de salud con la consideración de enfermedad común, evitando su correcto registro e impidiendo que se puedan acometer las medidas preventivas necesarias. Esto no se puede consentir”.
No sin antes recordar que todos los accidentes laborales y enfermedades profesionales son evitables, la secretaria general de UGT Castilla-La Mancha hacía también un llamamiento a las empresas y al cumplimiento estricto por parte de estas de la normativa de prevención.

























